PEREZ SANCHEZ / AÑOS 1970’as
PEREZ SANCHEZ / AÑOS 1970’as
 
LA MILI: Excedente de cupo, pies planos, travesti, enfermo mental, cabeza de familia, . . .
   Los setenta en España se caracterizaron por el fin de la dictadura en el 78, por lo cual hubo un clima muy distinto a principios que al final de la década.
    Dentro del amplio campo de las artes aplicadas de la época se daban dos, casi únicos, exponentes de publicaciones especializadas: Hogares Modernos, veterana del Sr. Kurt y la posterior opción, Mobelart, que un tiempo dirigió nuestro querido Xabier Elorriaga, a poco de llegar de Chile. También andaba de redactor, el televisivo Joan Barril, con quién tuve el gusto de bromear, tiempos en que había “dibujantes” más que diseñadores, duros para vivir de la pluma, de la pluma estilográfica. Parker era una de las más populares, cuando lo manufacturado norteamericano se suponía bien hecho.
    Ambas incluían la arquitectura (será arte, pero inegablemente “aplicado”), por entonces campaba, Nuñez y Navarro, controlando y edificando las esquinas. El arte de los negocios.
Eran publicaciones que se mantenían, con dificultades,  basicamente de la publicidad y subscriptores, por lo que los contenidos no podían herir las susceptibilidades de los patrocinadores. En fin, lo de siempre, a pesar de todo salía alguna información y documentos interesantes para un lector pre-internet y pre-pirineos. Afortunadamente, la clase empresarial en estos campos de arte, diseño, cultura es de la más abierta a especulaciones vanguardistas (ya sabe que una cosa es especular y otra meter la pasta) por lo cual, junto a su publicidad , que mejor que unas cuantas páginas de utopías.
    
  
    Casi desapareció el jugar a tacones, ir en bicicleta por el centro, falsificar billetes de metro, robar libros, los cantautores en catalán, los preservativos, la ropa de las tías en la prensa, la censura, ir a Perpignan el finde, el teatro de Salvat en la cúpula del Coliseum, la Escuela de Cine, Vino y Rosas de Barcelona, los pañuelos Guasch, las suecas, los sidecars, las barras de hielo, el vino a granel, La Codorniz, el Drugstore y lo que se te ocurra,
    Aparecieron la prensa aperturista, los tebeos underground, los clinex, los macroconciertos de rock, las cámaras réflex, la píldora anticonceptiva mejorada y sigue sumando,  
 
 
 
 
 
 
BARCELONA . Lo que quedaba de los gloriosos Almacenes El Aguila de los setenta, en Plaza Universidad, arde sin remisión en los ochenta. Comenzaba la otra movida, la movida inmobiiaria. (Foto FBI)